... como él, tan valeroso, tan elegante, tan bello, tan independiente...
Aún sigo sin entender porque quieren acabar con ellos,creo que mucha gente no se han parado a obsevar la gran belleza de estos felinos.
Tal vez sean agresivos por naturaleza, ya que se trata de un depredador. Pero quitando eso, son enormemente bellos.
Aunque a veces me paro a pensar que tal vez nosotros les demos más razones para ser agresivos ante nosotros, los humanos.
Y no solo a ellos sino a muchas otras especies felinas como podrían ser los leones.
Aquí os dejo un hermoso vídeo acerca de una conmovedora historia de dos jóvenes ingleses que tuvieron un león de mascota, Christian.
Para no remplazar este vídeo, pondré otro un poco más detallado, aunque no tan largo como otro vídeo más tipo documental que también podréis encontrar en youtube, dejaré el link después de este vídeo.
Aquí os dejo disfrutando de una de mis canciones favoritas del cantante Malagueño ''Pablo Alborán''. Es una canción preciosa y que sin duda no te quitarás de la cabeza. Simplemente no puedo decir más, es preciosa.
Si un mar separa continentes
Cien mares nos separaran a los dos
Si yo pudiera ser valiente
Sabría declararte mi amor
Que en esta canción
Derrite mi voz
Así es como yo traduzco el corazón
Me llaman loco por no ver lo poco que dicen que me das
Me llaman loco por rogarle a la luna detrás del cristal
Me llaman loco si me equivoco y te nombro sin querer
Me llaman loco por dejar tu recuerdo quemarme la piel
Loco, loco, loco, loco, loco.
Loco, loco, loco.
Pero si yo pudiera darte el beso
Sabrías como duele este amor
Y podre invertir el universo
Para quedarnos en la nada tu y yo.
Si acaso te vas
Sin poderte tocar
Me veo de nuevo dando de qué hablar
Me llaman loco por no ver lo poco que dicen que me das
Me llaman loco por rogarle a la luna detrás del cristal
Me llaman loco si me equivoco y te nombro sin querer
Me llaman loco por dejar tu recuerdo quemarme la piel
Loco, loco, loco, loco, loco.
Loco, loco, loco.
Para mi locura no existe una cura que no sea tu boca
Que abre el mundo que yo derrumbo si te marchas sola
Me llaman loco por no ver lo poco que dicen que me das
Me llaman loco por rogarle a la luna detrás del cristal
Me llaman loco si me equivoco y te nombro sin querer
Me llaman loco por dejar tu recuerdo quemarme la piel
Loco, loco, loco, loco, loco.
Loco, loco, loco.
Adoro el cine, y como no, tengo que hablar de ello, aunque sea de una forma no demasiado profesional ya que solo soy una aficionada que le gusta verlo, aunque me gustaría dedicarme a ello, aquí os traigo... lo que quiera que sea esto, porque no sé si es un comentario, una opinión o algo para que conozcáis una faceta mia.
Mi actor y película favorita van unidas de la mano, es decir que mi actor favorito es el protagonista de la misma, y como no se trata del Diaro de Noah. Creo que en una anterior entrada la había puesto como segunda curiosidad sobre mí.
Cartel original de ''El Diaro de Noah''
Realmente me gusta por la historia de amor tan profunda que tienen Allie y Noah, pero sobre todo por como Noah se empeña en buscarla y seguir manteniendo contacto con ella tras haber terminado el Verano.
Y lo más importante es que aún habiendo pasado los años él sigue allí cuidándola cuando en ocasiones ella no se portó precisamente bien con él. Pero señoras y señores en eso consiste el amor, en saber perdonar a pesar de todo.
Esta historia es realmente es preciosa y no se podía esperar menos de Nicholas Sparksautor del libro en el que está basado esta película.
El libro fue publicado en 1996 y de hecho es el primer libro de este autor tan conocido en la actualidad, mientras la película salió a los cines ocho años después.
Pronto tendré ese libo en mis manos y estoy segura que será mejor o tan bueno como la película, aunque como siempre digo '' No cabe comparar la belleza de un libro con la versión cinematográfica'' El libro siempre es mejor.
Y que decir de Ryan Gosling el actor Canadiense que encarna a Noah. Diré que su trabajo es brillante para haber sido una de sus primera películas como papel principal, y también fue la película que lo llevo a ser conocido, hasta donde hoy en día está.
Lo que más admiro de este actor la capacidad que tiene de leer un guión y que se meta de lleno en el personaje, haciéndote realmente creer que es así (Se que diréis que todos los actores lo consiguen, pero creerme Ryan lo hace todo tan natural en sus películas). Aunque también cabe destacar que los personajes que suele encarnar tienen cierto parecido con él mismo.
Imagen durante el rodaje de Gangster Squad
Pero siempre hay grandes diferencias entre Ryan y los papeles que encarna, por lo tanto es una tarea difícil, caminar, comportarte, hablar, expresarte como tu personaje... en definitiva ser otra persona, porque por mucho parecido que tengan con él, al fin y al cabo no hay dos personas iguales.
También destaco que me suelen encantar como se ve y como se mete en papeles que son de épocas de los años 30, 50 o cercanos a ellos. Se mete bastante bien en esta época, de hecho diría que podría vivir perfectamente en ella, a parte de porque le sienta realmente bien la ropa de esas épocas.
Debemos admirar y respetar el enorme trabajo que hacen para que nosotros disfrutemos de una buena película.
Simplemente le admiro y espero conocerle algún día.
Es impresionante la atmósfera que este poema llega a causar, por un momento llegué a sentir como si estuviera en esa habitación, realmente sentí miedo, y más cuando la voz del Audio libro era realmente profunda, es más os lo dejaré al final del poema para que lo podáis escuchar, antes os dejo una breve Biografía sobre este conocido poeta, escritor, crítico y periodista romántico estadounidense.
Edgar Allan Poees conocido por su narrativa de horror romántica y su maestría del relato de influencia gótica, siendo considerado uno de los grandes maestros de la literatura universal y padre del género detectivesco.
Huérfano de padre y madre, Poe pasó por una educación irregular, de Estados Unidos a Escocia e Inglaterra, hasta su breve paso por la Universidad de Virgina y por el ejército, si bien la pulsión por la literatura del joven autor le llevó a dedicarse la escritura.
Poe comenzó a trabajar para diversos periódicos y revistas con los que se ganaba a duras penas la vida. Viajó por varias ciudades de California junto con su esposa, Virginia Clemm -que también era su prima-, que sólo contaba con 13 años de edad. Su muerte en 1847, apenas cumplidos los 24, significaría el derrumbe psicológico de Poe, que se tradujo en algunas de sus mejores y más oscuras obras al tiempo que se abandonaba al alcohol y las drogas.
Con anterioridad a la muerte de su esposa, Poe ya había sido incapaz de mantener un empleo fijo en los periódicos con los que colaboraba debido a su alcoholismo, que trataba de controlar. En 1845 publicó el que sería su poema más celebrado, El cuervo.
El cuervo es un poema narrativo escrito por Edgar Allan Poe, que fue publicado por primera vez en 1845 y constituye su composición poética más famosa. Son notables su musicalidad, su lenguaje estilizado y su atmósfera sobrenatural. El poema habla de la misteriosa visita de un cuervo parlante a la casa de un amante afligido y del lento descenso hacia la locura de este último. El amante, que a menudo se ha identificado como un estudiante,1 2 llora la pérdida de su amada, Leonor. El negro cuervo, posado sobre un busto de Palas, parece azuzar su sufrimiento con la constante repetición de las palabras «Nunca más» (Nevermore). En el poema, Poe hace alusión al folclore y a varias obras clásicas.
Poe practicó varios géneros a lo largo de su carrera literaria, tratando de una manera casi obsesiva temas como la muerte, el entierro en vida o el duelo. En este sentido son muy conocidos relatos como El pozo y el péndulo, La máscara de la muerte roja, El corazón delator o Berenice, entre muchos otros.
Además, Poe creó al primer detective moderno de la literatura, Auguste Dupin, personaje que influyó inequívocamente a autores como Arthur Conan Doyle o Agatha Christie.
En 1849, Poe apareció desorientado, vestido con ropas que no eran suyas y vagando por las calles de Baltimore. Fue llevado a un hospital, pero no puedo recuperar el habla coherente para explicar qué le había pasado. La causa de su muerte no se aclaró y se ha especulado desde entonces con problemas de drogas, meningitis, sífilis o incluso rabia.
La influencia posterior de Poe en la cultura, tanto popular como académica, ha ido creciendo con el tiempo y en la actualidad es una figura incontestable, cuyos cuentos han sido llevados al cine en numerosas ocasiones e incluso ha pasado a formar parte, como personaje, de numerosos libros, episodios televisivos o largometrajes.
Y ahora ya os dejo en paz con tanta historia y ala, a disfrutar de esta maravillosa, fría pero sobre todo esa atmósfera sobrenatural que desprende, es largo y tal vez te cueste entender, tal vez no te guste, pero a mi después de leerlo varias veces me gustó, sobre todo esa atmósfera que crea, os aconsejo el audio.
Una vez, al filo de una lúgubre media noche, mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido, inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia, cabeceando, casi dormido, oyóse de súbito un leve golpe, como si suavemente tocaran, tocaran a la puerta de mi cuarto. “Es —dije musitando— un visitante tocando quedo a la puerta de mi cuarto. Eso es todo, y nada más.”
¡Ah! aquel lúcido recuerdo de un gélido diciembre; espectros de brasas moribundas reflejadas en el suelo; angustia del deseo del nuevo día; en vano encareciendo a mis libros dieran tregua a mi dolor. Dolor por la pérdida de Leonora, la única, virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada. Aquí ya sin nombre, para siempre.
Y el crujir triste, vago, escalofriante de la seda de las cortinas rojas llenábame de fantásticos terrores jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie, acallando el latido de mi corazón, vuelvo a repetir: “Es un visitante a la puerta de mi cuarto queriendo entrar. Algún visitante que a deshora a mi cuarto quiere entrar. Eso es todo, y nada más.”
Ahora, mi ánimo cobraba bríos, y ya sin titubeos: “Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón imploro, mas el caso es que, adormilado cuando vinisteis a tocar quedamente, tan quedo vinisteis a llamar, a llamar a la puerta de mi cuarto, que apenas pude creer que os oía.” Y entonces abrí de par en par la puerta: Oscuridad, y nada más.
Escrutando hondo en aquella negrura permanecí largo rato, atónito, temeroso, dudando, soñando sueños que ningún mortal se haya atrevido jamás a soñar. Mas en el silencio insondable la quietud callaba, y la única palabra ahí proferida era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?” Lo pronuncié en un susurro, y el eco lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!” Apenas esto fue, y nada más.
Vuelto a mi cuarto, mi alma toda, toda mi alma abrasándose dentro de mí, no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza. “Ciertamente —me dije—, ciertamente algo sucede en la reja de mi ventana. Dejad, pues, que vea lo que sucede allí, y así penetrar pueda en el misterio. Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio, y así penetrar pueda en el misterio.” ¡Es el viento, y nada más!
De un golpe abrí la puerta, y con suave batir de alas, entró un majestuoso cuervo de los santos días idos. Sin asomos de reverencia, ni un instante quedo; y con aires de gran señor o de gran dama fue a posarse en el busto de Palas, sobre el dintel de mi puerta. Posado, inmóvil, y nada más.
Entonces, este pájaro de ébano cambió mis tristes fantasías en una sonrisa con el grave y severo decoro del aspecto de que se revestía. “Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—, no serás un cobarde, hórrido cuervo vetusto y amenazador. Evadido de la ribera nocturna. ¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!” Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado pudiera hablar tan claramente; aunque poco significaba su respuesta. Poco pertinente era. Pues no podemos sino concordar en que ningún ser humano ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro posado sobre el dintel de su puerta, pájaro o bestia, posado en el busto esculpido de Palas en el dintel de su puerta con semejante nombre: “Nunca más.”
Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto. las palabras pronunció, como virtiendo su alma sólo en esas palabras. Nada más dijo entonces; no movió ni una pluma. Y entonces yo me dije, apenas murmurando: “Otros amigos se han ido antes; mañana él también me dejará, como me abandonaron mis esperanzas.” Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”
Sobrecogido al romper el silencio tan idóneas palabras, “sin duda —pensé—, sin duda lo que dice es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido de un amo infortunado a quien desastre impío persiguió, acosó sin dar tregua hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido, hasta que las endechas de su esperanza llevaron sólo esa carga melancólica de ‘Nunca, nunca más’.”
Mas el Cuervo arrancó todavía de mis tristes fantasías una sonrisa; acerqué un mullido asiento frente al pájaro, el busto y la puerta; y entonces, hundiéndome en el terciopelo, empecé a enlazar una fantasía con otra, pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño, lo que este torvo, desgarbado, hórrido, flaco y ominoso pájaro de antaño quería decir granzando: “Nunca más.”
En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra, frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos, quemaban hasta el fondo de mi pecho. Esto y más, sentado, adivinaba, con la cabeza reclinada en el aterciopelado forro del cojín acariciado por la luz de la lámpara; en el forro de terciopelo violeta acariciado por la luz de la lámpara ¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!
Entonces me pareció que el aire se tornaba más denso, perfumado por invisible incensario mecido por serafines cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado. “¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido, por estos ángeles te ha otorgado una tregua, tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora! ¡Apura, oh, apura este dulce nepente y olvida a tu ausente Leonora!” Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica! ¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio enviado por el Tentador, o arrojado por la tempestad a este refugio desolado e impávido, a esta desértica tierra encantada, a este hogar hechizado por el horror! Profeta, dime, en verdad te lo imploro, ¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad? ¡Dime, dime, te imploro!” Y el cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica! ¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio! ¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas, ese Dios que adoramos tú y yo, dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén tendrá en sus brazos a una santa doncella llamada por los ángeles Leonora, tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen llamada por los ángeles Leonora!” Y el cuervo dijo: “Nunca más.”
“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso. ¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica. No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira que profirió tu espíritu! Deja mi soledad intacta. Abandona el busto del dintel de mi puerta. Aparta tu pico de mi corazón y tu figura del dintel de mi puerta. Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”
Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo. Aún sigue posado, aún sigue posado en el pálido busto de Palas. en el dintel de la puerta de mi cuarto. Y sus ojos tienen la apariencia de los de un demonio que está soñando. Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama tiende en el suelo su sombra. Y mi alma, del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo, no podrá liberarse. ¡Nunca más!