Nada merece merece que un rostro se apaga y pierda su sonrisa. Nada.
Por muy fuerte que sea, por muy malo que haya sido, nada ni nadie merece eso.
¿Por qué?
Pues simplemente porque te queda mucho por vivir, te quedan miles de experiencias increíbles y sé perfectamente que si te sumes en la tristeza pensando en lo que has perdido, en el error que has cometido o en lo que sea que te haya producido esa horrible sensación te estancarás y no podrás seguir a delante.
¡SONRÍE! Que después de una época mala viene la mejor.
Aquí os dejo un poema de Neruda que he leído por primera vez hoy y me ha encantado, disfrutad.Si no os gusta leer poesía, más abajo encontraréis el audio. No es tan bueno como el de ''El cuervo'' de Allan Poe, pero está bien.
Algunas veces encuentras en la vida una amistad especial: ese alguien que al entrar en tu vida la cambia por completo. Ese alguien que te hace reír sin cesar; ese alguien que te hace creer que en el mundo existen realmente cosas buenas. Ese alguien que te convence de que hay una puerta lista para que tú la abras. Esa es una amistad eterna… Cuando estás triste y el mundo parece oscuro y vacío, esa amistad eterna levanta tu ánimo y hace que ese mundo oscuro y vacío de repente parezca brillante y pleno. Tu amistad eterna te ayuda en los momentos difíciles, tristes, y de gran confusión. Si te alejas, tu amistad eterna te sigue. Si pierdes el camino, tu amistad eterna te guía y te alegra. Tu amistad eterna te lleva de la mano y te dice que todo va a salir bien. Si tú encuentras tal amistad te sientes feliz y lleno de gozo porque no tienes nada de qué preocuparte. Tienes una amistad para toda la vida, ya que una amistad eterna no tiene fin.
Esta entrada va dedicada para mi mejor amiga, mi hermana.